Lo que aceptan quien vende y quien puja en Subastas Pulirubí.
Pulirubí organiza subastas privadas en línea de bienes que le traen particulares y empresas. Pulirubí no es dueño de los bienes ni los vende por su cuenta: actúa por encargo del vendedor y cobra una comisión. No subasta bienes de juzgados, la SAE, la DIAN, CISA ni bancos.
Al pedir que su bien se subaste, el vendedor declara que es su dueño (o que puede venderlo), que lo descrito y las fotos son ciertos e incluyen los daños, y autoriza a Pulirubí a subastarlo con estas reglas. Se compromete a venderle al ganador por la oferta ganadora. Vender por la subasta no le cuesta nada.
Personas y empresas con la cuenta verificada (insignia Plata u Oro). Cada bien necesita al menos una foto real de cómo está hoy.
Pulirubí y el vendedor acuerdan el precio base, cuánto sube como mínimo cada puja, la fecha y hora de inicio y de cierre (normalmente 7 días) y, si el vendedor quiere, un precio mínimo secreto. Ese mínimo nadie lo ve: sólo se dice si ya se alcanzó.
Mayores de edad con la cédula verificada, el plan Plata u Oro y el depósito de seriedad confirmado para esa subasta. El vendedor no puede pujar en lo suyo.
$200.000 en vehículos, $500.000 en maquinaria y $1.000.000 en inmuebles, salvo que la subasta diga otro. Si no ganas, se devuelve completo cuando cierra la subasta. Si ganas, se descuenta de tu comisión. Si ganas y no pagas, lo pierdes.
Cada puja tiene que superar la oferta más alta por lo menos en el incremento de esa subasta. Una puja es un compromiso de compra y no se puede retirar. Nadie puede subir más de 20 incrementos de un golpe, para evitar errores de ceros. Las pujas se muestran sin nombres («Postor 1», «Postor 2»…).
La subasta cierra a la hora anunciada. Si alguien puja en los últimos 3 minutos, el cierre se corre 3 minutos desde esa puja, las veces que haga falta. Gana la oferta más alta. Si hubo un precio mínimo y no se alcanzó, o nadie pujó, la subasta queda desierta y el vendedor no tiene que vender.
El ganador paga a Pulirubí el 8 % de su oferta ganadora (mínimo $150.000) dentro de las 48 horas siguientes al cierre, menos su depósito. Pulirubí expide la factura de su comisión.
Cuando el ganador paga la comisión, Pulirubí le da el WhatsApp del vendedor. El ganador le paga el precio directo al vendedor, por el medio que acuerden; Pulirubí nunca recibe ni guarda el precio del bien. Los dos hacen la entrega y el traspaso: el vehículo en el tránsito (RUNT), la maquinaria con su factura o documento de venta y el inmueble en notaría y registro. Los gastos del traspaso se reparten como diga la ley o como acuerden.
Si el ganador no paga la comisión en 48 horas, pierde su depósito y su derecho, y la subasta pasa al siguiente postor con la oferta más alta (si pasa el precio mínimo). Quien incumple puede perder su verificación.
Si el vendedor no le vende al ganador que ya pagó su comisión, Pulirubí le devuelve la comisión al ganador y el vendedor queda por fuera de las subastas.
Los bienes se venden como están. Lo que dice cada subasta lo escribe el vendedor: revisa las fotos, pregunta y, si puedes, pide una inspección antes de pujar. Pulirubí quita las subastas con información falsa y puede cancelar una subasta antes del cierre; si la cancela, devuelve los depósitos.
Nadie ve quién puja. Tu WhatsApp sólo se le da al vendedor o al ganador cuando la venta se cierra. Cómo cuidamos tus datos